
Hace algunos días habíamos informado sobre las quejas de los vecinos del barrio El Calafate por el abandono de un edificio que alguna vez fue el Centro Periférico Nº 3. Quienes viven allí explicaban que el lugar se había convertido en un aguantadero de personas que van a ingerir bebidas alcohólicas y en un basural. Desde Obras Públicas se negaron a atendernos y, a través nuestro, a llevar una respuesta a los vecinos.
El miércoles pasado pudimos averiguar que la estructura fue transferida por el Ministerio de Salud al de Obras Públicas en el año 2007. Por ese motivo fuimos a buscar alguna respuesta desde aquél área para poder acercarle alguna respuesta a los vecinos que se habían acercado a nuestro medio para denunciar la situación.
El día miércoles Diario Prensa se dirigió hacia las oficinas del Ministerio de Obras Públicas en Casa de Gobierno pero ningún funcionario estaba presente; frente a la ausencia del funcionariado las oficinas de la Subsecretaría de Obras Zona Sur, ubicadas en las 60 viviendas, era la otra opción. Allí se nos dijo que nos acercáramos el jueves, es decir ayer, al mediodía para poder conversar bien y que incluso nos mostrarían los planos del nuevo proyecto que tiene pensado la cartera para el edificio.
El jueves al mediodía Diario Prensa acudió a la cita pero el Subsecretario de Obras Zona Sur, Pablo Castro no estaba. Una empleada de la dependencia nos comunicó que el Ingeniero Castro había dejado dicho que fuéramos nuevamente a la oficinas de Casa de Gobierno y que preguntáramos por el Secretario de Coordinación y Control de Gestión, Jorge Pesarini.
Una amable trabajadora del Ministerio nos condujo hacia la oficina de Pesarini y le anunció al funcionario nuestra presencia. Al cabo de pocos segundos, la misma empleada nos comunicó la decisión del Secretario: No hablar sobre el tema con este medio.
La decisión de no hacer ningún tipo de declaración sobre la casa que el Ministerio de Obras Públicas tiene abandonada desde el año 2007 es una muestra más de lo poco que le importa a los funcionarios llevar una respuesta a la sociedad. No es Diario Prensa quien se quejó, no es Diario Prensa quien se ve afectado por el abandono de un ex periférico. No, Diario Prensa solo fue un intermediario entre el malestar de vecinos trabajadores molestos por el aguantadero que tienen en su barrio; molestos con el abandono de un espacio hermoso y de una buena construcción mientras miles de familias fueguinas viven carentes de un techo digno para cobijarse.
El manoseo, porqué no la forreada, de estos funcionarios hacia un cronista del Diario Prensa, es el desprecio hacia lo que sucede en un barrio de la ciudad. El silencio y el maltrato son la respuesta que Pablo Castro y Jorge Pesarini han decidido trasmitirle a los vecinos del barrio El Calafate.
Demo
Cantidad de votos: 97
Por
A MODO DE DISCULPA DEL NEGLIGENTE PROCEDER POLICIAL, GRACIELA ARGUELLO ELIGIO EL CAMINO DE LA MENTIRA
Por
A RAíZ DEL OLVIDO POLICIAL DE UNA CARPETA REFERIDA A LA INVESTIGACIóN, EN EL DOMICILIO DEL úNICO DETENIDO POR EL CRIMEN DEL TAXISTA